En la centuria ilustrada (siglo XVIII) sería donada al párroco de la localidad, Ventura Angulo, quien lo pasará a sus sucesores. Resistirá a los empujes desamortizadores gracias a que en el artículo II de la Ley Madoz (1855) se exceptuaba de la nacionalización de bienes las casas en que vivían los párrocos y los huertos anejos a las mismas. Excepción que supuso que la conocida como “Huerta del Cura” se salvase del proceso enajenador, y con ella el Torreón. Situado en el núcleo urbano de Alcaudete de la Jara, mide 18 metros de altura y tiene planta cuadrada. Su fábrica es de mampostería y mal labrados sillares en las esquinas. En su parte norte, tiene un canecillo simple, otro de tres cuerpos al oeste, junto a otros dos triples perpendiculares al primero, en los que se apoya un arco ciego. La parte superior, de ladrillo, es de época moderna, diferenciada de la medieval de mampostería. Culmina en un tejado a cuatro aguas. En su interior tiene tres plantas, con cubiertas de bóvedas de arista apuntadas, una de ellas con chimeneas.